Un corte repentino de un circuito, un magnetotérmico que se dispara, olor a quemado o chispas pueden indicar un problema eléctrico. Esas señales no confirman por sí solas un cortocircuito: también puede haber sobrecarga, una fuga o un fallo de suministro. La prioridad es la seguridad, no averiguar la causa tocando cables.
Qué hacer primero
- Si hay humo, fuego o riesgo inmediato, aléjate, evacúa y llama al 112. No eches agua sobre equipos eléctricos.
- Si no hay peligro inmediato, deja de usar los aparatos del circuito afectado. Si puedes hacerlo sin acercarte a agua, humo o partes dañadas, corta el suministro mediante el mando accesible del cuadro.
- No vuelvas a conectar repetidamente el automático ni intentes mantenerlo sujeto.
- Solicita revisión a un electricista habilitado. Explica qué estabas utilizando, qué protección saltó y si hubo olor, chispas o humedad.
Qué no debes hacer
No abras mecanismos, tapas del cuadro ni aparatos para buscar un cable quemado. Tampoco sustituyas el magnetotérmico por uno de mayor calibre como solución rápida. Una protección que se dispara puede estar evitando un daño mayor.
¿Cortocircuito o sobrecarga?
Una sobrecarga suele relacionarse con demasiados consumos en el circuito; un cortocircuito implica un contacto eléctrico anómalo de muy baja impedancia. Distinguirlos con seguridad exige mediciones y revisión técnica. Consulta las causas de un magnetotérmico disparado. Si el problema no afecta solo a tu vivienda, revisa qué hacer cuando se va la luz sin saltar ningún automático.
Para diagnóstico y reparación, encuentra ayuda profesional ante averías eléctricas. Marco de seguridad: Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión.
