Como referencia de mercado, sustituir un cuadro eléctrico doméstico puede partir de unos 300–500 € cuando el trabajo es sencillo, pero un cuadro con más circuitos, nuevas protecciones o correcciones de la instalación puede superar claramente esa cifra. No existe una tarifa oficial única y una visita es importante antes de cerrar el precio.
Qué estás presupuestando exactamente
No es lo mismo cambiar la caja exterior, sustituir un diferencial defectuoso o renovar el conjunto del cuadro. Pide que la propuesta identifique el número de circuitos, interruptor general, diferenciales, magnetotérmicos, protección frente a sobretensiones cuando proceda, etiquetado y pruebas. Pregunta si incluye retirada de los elementos anteriores, posibles cambios de cableado cercano, impuestos y documentación.
Por qué dos presupuestos pueden ser muy distintos
- Estado de la instalación: un cuadro nuevo no corrige defectos ocultos en el resto del cableado o en la toma de tierra.
- Número y tipo de protecciones: varían con los circuitos y el diseño necesario; no conviene comparar solo el precio de la caja.
- Ubicación y obra: desplazar el cuadro, rehacer canalizaciones o reparar acabados añade tiempo y materiales.
- Documentación: la exigencia de un CIE u otros trámites depende del alcance de la modificación, no debe sumarse automáticamente a todos los casos.
Antes de decidir el cambio
Si una protección salta o el cuadro hace ruido, solicita diagnóstico antes de comprar uno nuevo: puede haber un fallo localizado. Lee qué hacer si zumba el cuadro y cuándo valorar una reforma mayor. No retires la tapa para contar cables o fotografiar conexiones internas.
Para comparar propuestas equivalentes, envía fotos exteriores y describe la vivienda, cortes y equipos previstos a un instalador eléctrico. Referencias de precio consultadas en septiembre de 2026: Habitissimo, trabajo de cuadro y Habitissimo, reforma de instalación. Son datos orientativos de mercado, no presupuestos vinculantes.
